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viernes, 4 de septiembre de 2009

Pasaje de su diario personal









Paris, 1960 31 de diciembre

"Cuando entré en mi cuarto tuve miedo porque la luz ya estaba prendida y mi mano seguía insistiendo hasta que dije: Ya está prendida. Me saqué los pantalones y subí a la silla para mirar cómo soy con el suéter y el slip; vi mi cuerpo adolescente; después bajé y me acerqué nuevamente al espejo: Tengo miedo, dije. Revisé mis rasgos y me aburrí. Tenía hambre y ganas de romper algo. Me dirigí a la mesa y quise escribir un poema pero temí aumentar el desorden de los libros y papeles. Me mordía los labios y no sabía qué hacer con las manos. Me asustaba saberme andando por la piecita desordenada, con la boca devorándose y la memoria petrificada."









Fuentes:

http://pizarnik.iespana.es/home2.html

http://patriciaventi.blogspot.com

"Un poema acerca del agua, de Silvina Ocampo"



a Silvina y a la condesa de Trípoli que emana toda la noche profecías
O.Paz




Tu modo de silenciarte en el poema
Me abrís como a una flor

(sin duda una flor pobre,lamentable)
que ya no espera la terrrible delicadeza
de la primavera. Me abrís, me abro,
me vuelvo de agua en tu poema de agua

que emana toda la noche profecías.






sábado, 27 de junio de 2009

Cortázar le escribe a Alejandra



Aqui Alejandra

Bicho aquí,
aquí contra esto,
pegada a las palabras
te reclamo.
Ya es la noche, vení,
no hay nadie en casa
Salvo que ya están todas
como vos, como ves,
intercesoras,
llueve en la rue de l'Eperon
y Janis Joplin.
Alejandra, mi bicho,
vení a estas líneas, a este papel de arroz
dale abad a la zorra,
a este fieltro que juega con tu pelo

(Amabas, esas cosas nimias
aboli bibelot d'inanité sonore
las gomas y los sobres
una papelería de juguete
el estuche de lápices
los cuadernos rayados)

Vení, quedate.
tomá este trago, llueve,
te mojarás en la rue Dauphine,
no hay nadie en los cafés repletos,
no te miento, no hay nadie.
Ya sé, es difícil,
es tan difícil encontrarse
este vaso es difícil,
este fósforo.
y no te gusta verme en lo que es mío,
en mi ropa en mis libros
y no te gusta esta predilección
por Gerry Mulligan,
quisieras insultarme sin que duela
decir cómo estás vivo, cómo
se puede estar cuando no hay nada
más que la niebla de los cigarrillos,
como vivís, de qué manera
abrís los ojos cada día
No puede ser, decís, no puede ser.

Bicho, de acuerdo,
vaya si sé pero es así, Alejandra,
acurrúcate aquí, bebé conmigo,
mirá, las he llamado,
vendrán seguro las intercesoras,
el party para vos, la fiesta entera,
Erszebet,
Karen Blixen
ya van cayendo, saben
que es nuestra noche, con el pelo mojado
suben los cuatro pisos, y las viejas
de los departamentos las espían Leonora Carrington, mirala,
Unica Zorn con un murciélago
Clarice Lispector, agua viva,
burbujas deslizándose desnudas
frotándose a la luz, Remedios Varo
con un reloj de arena donde se agita un láser
y la chica uruguaya que fue buena con vos
sin que jamás supieras
su verdadero nombre,
qué rejunta, qué húmedo ajedrez,
qué maison close de telarañas, de Thelonious,
que larga hermosa puede ser la noche
con vos y Joni Mitchell
con vos y Hélène Martin
con las intercesoras
animula el tabaco
vagula Anaïs Nin
blandula vodka tónic

No te vayas, ausente, no te vayas,
jugaremos, verás, ya verás, ya están llegando
con Ezra Pound y marihuana
con los sobres de sopa y un pescado
que sobrenadará olvidado, eso es seguro,
en un palangana con esponjas
entre supositorios y jamás contestados telegramas.
Olga es un árbol de humo, cómo fuma
esa morocha herida de petreles,
y Natalía Ginzburg, que desteje
el ramo de gladiolos que no trajo.
¿Ves bicho? Así. Tan bien y ya. El scotch,
Max Roach, Silvina Ocampo,
alguien en la cocina hace café
su culebra contando
dos terrones un beso
Léo Ferré
No pienses más en las ventanas
el detrás el afuera
Llueve en Rangoon ---
Y qué.
Aquí los juegos. El murmullo
(Consonantes de pájaro
vocales de heliotropo)
Aquí, bichito. Quieta. No hay ventanas ni afuera
y no llueve en Rangoon. Aquí los juegos.




[todo lo que hubiera dado por siquiera cruzarmela por la calle y sonreirle al pasar. ♥]


sábado, 19 de julio de 2008

Alejandra me inspira a vivir, así como me inspiran tantas cosas...

Ese instante que no se olvida

Tan vacío devuelto por las sombras

Tan vacío rechazado por los relojes

Ese pobre instante adoptado por mi ternura

Desnudo desnudo de sangre de alas

Sin ojos para recordar angustias de antaño

Sin labios para recoger el zumo de las violencias

perdidas en el canto de los helados campanarios.

(...)



Alejandra Pizarnik-





...
Tomo violencia como sinónimo de acción, prefiero desterrar aquella nefasta significación que usualmente se utiliza dado que mis intenciones no se condicen con esa acepción. Porque si, porque me gusta adormecer las palabras. Porque esta violencia (acción) rompe el continuo. La aletargada sucesión de instantes intransigentes para detenerse justo ahí, donde ese hecho (y no cualquier otro) adquiere su propio sentido, para mi y para mi instinto imperioso de transcribir todo lo que me grita adentro, y con ganas locas me empuja a gastar las hojas de algún viejo cuaderno en las horas de desvelo. Esas violencias en la cabeza, me avasallan, me impiden canalizar el continuo sin detenerme a escucharlas, a imaginarlas y plasmarlas. Despliegan sus duelos y sus pasiones, o tan solo arrojan una aguja al vasto y desprolijo pajar de mis sensaciones. Tal vez trace esa violencia, la extraiga de este sumidero de ideas, demarque bien sus bordes, y la cuelgue en mi pared orgullosa, cercana al poster de Robert Smith que me sonríe tristemente en el papel, o a la ventana que alguna vez escondió secretos (y también los divulgó). Porque sí, porque esa es la razón misma cosificada, el fuego voraz que consume los tiempos y las tintas. Quisiera hoy plasmar más mis intenciones que mis pasiones, pero me duelen tantas cosas y me emocionan tantas otras, que esta primera violencia que aquí plasmo debe colmarse toda aquí. Aquí y ahora. Por siempre y para siempre. Para que el instante valga la pena y la pena no duela tanto. No que ésta persista sino que sirva. Un estandarte más de lucha (porque la vida es, sin dudas, una lucha constante) y una razón más para seguir coloreando el arcoíris con los colores de mi infinito.