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viernes, 11 de diciembre de 2009

Esa mujer




por Juan Forn


Esta semana se cumplió un nuevo aniversario de la muerte de John Lennon y, como todos los años cuando llega esta fecha, volví a pensar: “Otro año que se va y yo sigo sin escribir lo que pienso de Yoko Ono”. Me explico: en alguno de los mil documentales que he visto sobre él hay una entrevista de 1975 con Dick Cavett, donde Lennon rememora la separación de Los Beatles y la demonización de Yoko, después de cantar la extraordinaria “Woman is the Nigger of the World” (cuya difusión había sido prohibida por todas las radios norteamericanas). En cierto momento John se mosquea en serio, se olvida de Cavett, mira directamente a cámara y dice, como si se dirigiera a cada uno de nosotros: “Lo que más me enerva de todas las barbaridades que dicen sobre Yoko es que ni se les cruce por la cabeza lo evidente. Que yo la elegí pudiendo haber elegido a cualquier otra de las mujeres que tenía a mi disposición. Que me hace feliz como ninguna otra persona lo ha hecho. Que soy la persona que soy gracias a ella. Si les sigue gustando lo que hago, ¿no se dan cuenta de que deberían darle al menos algo de crédito a Yoko?”.

Vi ese reportaje cuando Lennon llevaba más de veinte años muerto. Seguramente lo vi antes, algún otro diciembre entre 1980 y 2003, porque uno tiene siempre esa sensación con las filmaciones de Lennon: que ya vio antes ese material pero recién ahora lo entiende. Los años pasan y ya somos todos más viejos que él cuando murió, pero sigue siendo nuestro hermano mayor. Cada vez que lo escuchamos, descubrimos que nos dice algo nuevo, algo que no supimos entender antes. Yo me acuerdo bien el momento en que esa frase suya me hizo clic en la cabeza (fue acá, en Gesell, el primer invierno después de rajarme de Buenos Aires) y de pronto sentí que por primera vez trataría de ver a Yoko como Lennon pedía que la viéramos: como su par en el mundo. Hagan la prueba de leer ese último reportaje que Playboy les hizo a ambos, semanas antes de la muerte de Lennon, que se publicó poco después en forma de libro: de a poco van a ir sintiendo que las respuestas de Yoko no sólo no estorban sino que complementan las de John, y muchas veces no sólo complementan sino que son las que detonan lo verdaderamente importante (tal como la frase “Woman is the Nigger of the World” detonó la canción).

Otro ejemplo: todos sabemos que Yoko es japonesa y que era siete años mayor que John, pero nunca se nos ocurre pensar cómo fue la Segunda Guerra para ella. Y así es cómo no nos enteramos de que, cuando tenía doce años y el bombardeo norteamericano sobre Tokio obligó a la evacuación de civiles de la ciudad, Yoko debió rebuscárselas como pudo con sus dos hermanitos y su madre (su padre estaba en el frente en ese momento, con el ejército japonés), porque los campesinos se resistían a compartir su escasa comida con los evacuados de la ciudad y los recibían a pedradas cuando se acercaban a sus aldeas. Uno se imagina a Yoko contándole esto a John mientras la prensa mundial la lapidaba por separar a Los Beatles y cambia un poco la película, ¿o no? Otra: cuando Yoko conoció a John, sabemos que ella estaba haciendo una muestra en Londres (la escalera en medio del salón, la lupa colgando del techo, John que sube y mira con la lupa y lee “sí” escrito en el techo y siente “esta mujer y yo estamos hechos uno para el otro”) pero no que estaba casada con otro (el artista conceptual Anthony Cox), y que tenía una hija con ese otro (Kyoko) y que cuando el tipo perdió la custodia de la hija en el divorcio (por la agresividad de los abogados que puso John) se escapó llevándosela, y pasó a la clandestinidad y durante los siguientes treinta años Yoko no supo nada de ella (John dice en el reportaje de Playboy: “Fue una estúpida pelea de machos. Yo creí que la tenía más larga y él me cagó. Y el resultado fue que dejamos a una hija sin su madre”). Otra, para completar: Yoko perdió cinco embarazos hasta que tuvo a Sean, en 1975.

Elijo contar estas cosas tal como elegí la foto que ilustra esta página: para que podamos ver algo distinto a lo que vemos siempre en Yoko Ono. Estamos acostumbrados, por ejemplo, a tomar a la chacota todo su arte conceptual, pero la cosa cambia cuando nos enteramos de que, al llegar a Nueva York a los veinticinco, recién casada con un egresado de Julliard llamado Toshi Ichiyanagi, alquilaron un loft abandonado adonde acudían John Cage, Marcel Duchamp, Max Ernst y Peggy Guggenheim, Jonas Mekas y Ornette Coleman, entre otros, a ver los happenings que organizaba Yoko. Cage la valoraba tanto que la llevó como intérprete en su primer viaje a Japón (dos cosas le fascinaban especialmente: que Yoko hubiera ido de chica a la Escuela Gakushuin de Tokio, exclusiva para miembros de la familia imperial e integrantes de la aristocracia japonesa, donde fue compañera del hijo del emperador Hirohito y de Yukio Mishima, y que hubiera hecho siete años de conservatorio como estudiante de piano, hasta el día en que confesó que soñaba con ser compositora, y la pusieron de inmediato a aprender canto porque “las mujeres no sirven como compositoras”). Y Sol LeWitt, considerado el creador por antonomasia del arte conceptual, dice haber tomado de ella la idea de que una obra de arte podía ser su explicación a modo de instrucciones zen (una de las primeras piezas de Yoko era una caja de fósforos con la frase: “Enciende un fósforo. Contémplalo hasta que se extinga”; otra se llama Caja Que Sonríe: un cubo que, al abrirle la tapa, tiene un espejo en el fondo que refleja la expresión del que la ha abierto: todos sonríen sin saber por qué cuando lo abren).

Pero lo que hace más fácil ver a Yoko como la otra mitad de John es la manera en que lo estimuló a conectarse con eso que Jüng llama el ánima: lo femenino profundo que hay en toda criatura, sea varón o mujer. El rocanrol ha coqueteado con lo femenino de mil maneras cosméticas (de Jagger a Bowie pasando por todas las escalas intermedias), pero Lennon fue más lejos y más hondo que ninguno porque entendió lo femenino como lo que le faltaba, lo que desactivaba su violencia hacia el mundo, lo que lo hacía más hombre porque lo hacía más humano. Hay que tener unos cojones de acero para escribir canciones como “Mother”, “God”, “War is Over”, “Watching the Wheels”. O, mejor dicho, para sentir de verdad lo que dice en esas letras. Pensar que Yoko no tuvo nada que ver con eso es simple necedad. La lástima, la verdadera lástima, es que John no haya influido en Yoko tal como ella influyó en él. Y en el fondo eso es lo que no podemos perdonarle a Yoko todos los fans de Lennon: que no logremos ver más de él en ella. Que lo que le quedó lo tenga guardado tan adentro. Pero, con una mano en el corazón, ¿alguien se siente con derecho a culparla por eso? ♥


Extraido del diario Página/12

11/12/09

http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-136784-2009-12-11.html


jueves, 8 de octubre de 2009

El ángel inconsolable



El redescubrimiento de la obra y de la existencia trágica y fascinante de Annemarie Schwarzenbach (1908-1942), una de las mejores escritoras de viajes del siglo XX junto con Alexandra David-Neill y Ella Maillart, permite hoy tener una visión más acabada del impacto que tuvieron en las vidas privadas los cambios y las crisis del período de entreguerras (1920 a 1939). Por otra parte, en los últimos años, el interés por Medio Oriente, ha hecho de Schwarzenbach una personalidad de culto entre los intelectuales europeos y norteamericanos. Se han publicado siete volúmenes de sus Obras escogidas, montado varias exposiciones de sus fotografías y escrito dos biografías sobre ella. La última de éstas, editada en Francia, es Annemarie Schwarzenbach ou le mal d´Europe, de Dominique Laure Miermont, sobre la que se basa este artículo. Además, aparecieron dos novelas biográficas y se estrenó un film documental consagrados a la viajera.
Doctora en filosofía, arqueóloga, periodista, fotógrafa y novelista, Annemarie registró en sus crónicas y en sus obras de ficción las costumbres, la historia y los paisajes de los países que recorrió (Persia, Afganistán, el Congo Belga, Rusia, los Estados Unidos), así como el espíritu de sus habitantes.
La princesa prisionera
La belleza andrógina del rostro de Annemarie, su inteligencia, enriquecida por una vasta cultura, seducían por igual a hombres y mujeres. El dinero de su poderosa familia le facilitó el conocimiento de los territorios más remotos. En esas comarcas, intentaba hallar el pasaje a "otro mundo", huía de la civilización occidental, de lo que se dio en llamar "la enfermedad de Europa". Impulsada por su sed de absoluto, Schwarzenbach convirtió su "huida" a otros continentes en una experiencia casí mística, que terminó por destruirla
Alfred Schwarzenbach, el padre de Annemarie, pertenecía a una familia patricia de Suiza que había forjado una inmensa fortuna en la industria de la seda. Su esposa, Renée Wille, era una aristócrata alemana emparentada con el canciller Von Bismarck. El matrimonio tuvo tres varones y dos hijas. Annemarie fue la tercera en nacer, el 23 de mayo de 1908. Para albergar a esa numerosa familia, Alfred y Renée compraron una vasta propiedad, Bocken, cerca de la aldea de Horgen. Renée tenía tres pasiones: los caballos, la música y la mezzo soprano alemana Emma Krüger.
Renée le inculcó a Annemarie su amor por la música y la hija se convirtió en una gran pianista, pero su interés más profundo era la escritura. La madre no veía con buenos ojos que la chica escribiera porque sentía que así escapaba de su control. No es extraño que el título de uno de los primeros relatos de Annemarie fuera "Cuento de la princesa prisionera". Como su salud era frágil, cursó la escuela primaria en su hogar y sólo ingresó en un instituto de enseñanza pública en el secundario. Por fin, la muchacha podía salir de su casa. Entonces aprovechó para hacerse escapadas al teatro. Esas travesuras tuvieron un resultado imprevisto: se enamoró de una actriz. Cuando Renée se enteró, la envió a un pensionado en el que se educaban jóvenes de buena familia.
En 1923, Annemarie ingresó en la Universidad. Los muchachos se sentían impresionados por esa joven alta, aristocrática, inteligente y de rostro angelical. Ella miraba con cierta condescendencia a sus compañeros porque sólo se ocupaban de frivolidades. Annemarie, en cambio, aspiraba a ir al fondo de las cosas y encontrarle un sentido a la existencia. Ese sentido sería una señal de Dios, que le permitiría salvarse. Por supuesto, seguía escribiendo. Hizo un viaje a París hacia fines de 1928 y frecuentó el ambiente de la bohemia, pero también trabajó. Volvió de esa estadía con tres textos: Nouvelle Parisiense I, II y París III.
Los hermanos Mann
En 1930 se produjo un encuentro decisivo en la vida de la muchacha. Conoció a Erika y Klaus Mann, los hijos de Thomas Mann, el autor de La montaña mágica. Los hermanos eran los niños terribles del mundo intelectual alemán. Tenían ideas revolucionarias y se burlaban de las convenciones. Les interesaba el teatro y ponían en escena obras provocadoras.
Annemarie se enamoró de Erika, pero ésta sólo sentía amistad por ella y siempre se comportó respecto de la "princesa Miro" -así la habían apodado los Mann- como una hermana mayor. Por otra parte, Erika mantenía una relación con la actriz Therese Giehse.
Después de que Annemarie terminó su doctorado en historia, en 1931, se publicó su primera novela, Los amigos de Bernhardt, donde retrata la atmósfera de desesperanza y disipación en la que vivía su generación. Bernhardt, el protagonista, es un joven de buena familia que quiere ser pianista y entra en contacto con un ambiente alejado de los ideales burgueses. Entre sus nuevos amigos, la angustia y la falta de valores se resuelve en una ronda amorosa en la que todas las combinaciones son posibles por la indeterminación sexual de quienes participan en ella. El carácter autobiográfico del relato era evidente.
Thomas Mann, intrigado por la "princesa Miro", de la que tanto hablaban sus hijos, la invitó a almorzar. Cuando la vio, le dijo: "Si usted fuera un muchacho, por cierto se diría que es de una belleza extraordinaria".
Para escapar de su familia, Annemarie logró que el profesor Carl Burckhardt le propusiera ayudarlo a preparar un libro biográfico, lo que la obligó a trasladarse a Berlín. A comienzos de los años 30, la capital de Alemania tenía la vida nocturna quizá más intensa de Europa. Ese ambiente tuvo un efecto perturbador en la joven. Al principio frecuentó diariamente los clubes y bares de lesbianas donde su belleza andrógina tuvo un éxito imaginable. Por primera vez, sintió que había perdido el control de su vida. Sin ninguna obligación, librada a sí misma, se enajenaba bebiendo o haciendo el amor de un modo promiscuo. Pasada la primera euforia, tuvo una "crisis de nervios" y estuvo a punto de suicidarse.
Annemarie encontraba en la escritura la única manera de combatir la angustia y la sensación de traicionar a su familia que la acosaba cuando quería ejercer su libertad. Al escribir, el dolor no cesaba, pero encontraba un cauce y le impedía entregarse a actos de los cuales después se arrepentía. Ese sería el molde de conducta de toda su vida. Tenía que poner por escrito sus experiencias, porque era la única manera de escapar del vacío, pero esa tarea en la que debía hurgar en sus sentimientos más profundos para compartirlos con los otros la desgarraba y, al cabo de un tiempo, aumentaba su angustia, lo que la llevaba, en un círculo sin fin, a escribir incesantemente, como alucinada.
En Berlín, Annemarie terminó Nouvelle lírica, donde cuenta el amor desdichado de un joven con una cantante de cabaret. El libro apareció en abril de 1933, en el momento en que el ascenso de Hitler al poder era inevitable. La obra pasó casi inadvertida. Nadie estaba interesado en un tema tan alejado de la realidad política. Con todo, Anne no se sintió desanimada. Tenía el aprecio de intelectuales como Roger Martin du Gard, el autor de la saga de los Thibault, que habría de ganar el Premio Nobel. Este le escribió en la dedicatoria de un ejemplar de Confidencia africana: "Para A. S., agradeciéndole que pasee por esta tierra su hermoso rostro de ángel inconsolable".
La bella y los nazis
Después de un viaje a Escandinavia para hacer reportajes destinados a la agencia Akademia, la joven suiza conoció a Mopsa Sternheim, una mujer que conseguía drogas como si se tratara de azúcar. En noviembre de 1932, Annemarie comenzó a consumir morfina y pronto se convirtió en adicta. Buscaba en los "paraísos artificiales" una manera de paliar la angustia que la devoraba. Por supuesto, sólo lograba agravar el desamparo que la torturaba.
En esos meses, Erika y Klaus, acérrimos militantes antinazis, debieron huir de Alemania porque estaban a punto de ser detenidos. Erika se refugió en Suiza y Klaus se fue a París. El no volvería a pisar su patria sino doce años después.
Por entonces, Annemarie comenzó su novela Huida hacia arriba. El protagonista Francis von Ruthern se siente inepto para enfrentar el caos, las traiciones y las mezquindades de la historia, por eso decide irse a vivir a las montañas, el mundo que ama, donde piensa ser útil a los demás y satisfacer su deseo de serenidad. Como una señal del destino, cuando regresa a las cimas, salva a un niño de morir en la nieve.
Al igual que el protagonista de su novela, Annemarie no se sentía con fuerzas para luchar contra el mundo "de abajo", es decir contra el nazismo y, sin embargo, tampoco podía desentenderse de lo que pasaba. Tironeada por esos dos sentimientos, le propuso a Klaus que dirigiera una revista de oposición a Hitler. Así nació Die Sammlung, que duraría dos años y se editaría en Amsterdam. Annemarie fue quien proveyó secretamente los fondos para esa empresa. Entre los colaboradores del mensuario estaban André Gide, Aldous Huxley, Heinrich Mann, Bertolt Brecht, Joseph Roth, Ernest Hemingway, Albert Einstein y Jean Cocteau.
A mediados de 1933, Annemarie empezó a preparar un viaje a Persia que había postergado. El 12 de octubre subió al Orient-Express. Regresaría siete meses más tarde, después de haber cumplido un itinerario que la llevó hasta Persia. La extrañeza de los paisajes, de las costumbres, la sumieron en la melancolía y en una sensación de irrealidad. Los desiertos a la luz de la luna se le antojaban imágenes de pesadilla. Durante ese recorrido bebió, se drogó, se enfermó, dudó de sus conocimientos de arqueología y extrañó Europa. Para olvidarse de sí misma, por las noches se internaba en los barrios más tenebrosos de las ciudades, frecuentaba prostitutas y se despertaba atontada por el haschich. Como resultado de ese viaje, escribió Invierno en Medio Oriente, su libro más objetivo, donde evitó volcar su intimidad.
Cuando volvió a Europa, se enteró de que el Tercer Reich le negaba la condición de residente. Convertida en una abierta opositora a los nazis, Annemarie acompañó a Klaus Mann al Primer Congreso de Escritores Soviéticos, en Moscú. Al principio se entusiasmó con lo que vio, pero pronto le chocaron la sumisión al Partido y el militarismo. Además, no estaba de acuerdo con el realismo socialista que cercenaba el costado "metafísico" de la literatura.
Pasiones persas
En septiembre de 1934, Annemarie volvió a Persia. Fue a trabajar en una cantera arqueológica. Llevaba una vida ordenada, que la alegraba, pero por la noche la soledad de su cuarto y los ruidos desconocidos la aterrorizaban. Afortunadamente en la legación francesa de Teherán conoció al diplomático Claude Clarac, segundo secretario de la embajada. Se hicieron amigos inseparables. El, en realidad, se había enamorado de ella, a pesar de que se sentía más bien atraído por los hombres. La relación entre ambos progresó de tal modo que Clarac le propuso matrimonio a Annemarie y ella aceptó antes de volver a Europa. Contraerían matrimonio unos meses después.
El casamiento, pensaba la escritora, la liberaría del control de los Schwarzenbach. Para tomar distancia de ellos, alquiló la Jägerhaus, en Sils, donde comenzó a preparar su regreso a Persia.
El 13 de abril de 1935, Annemarie llegó a Beirut donde la esperaba Clarac. De allí partieron a Teherán para casarse. Cuando llegó el verano, la pareja dejó la ciudad para escapar del calor y se trasladó a las montañas. Vivían en un pabellón del príncipe Fiouz-Mirza, en un lugar paradisíaco. Durante esos meses en Persia, Annemarie escribió un libro de relatos, La jaula de los halcones, que nadie quiso editar. Más tarde, la autora incluiría algunos de ellos en Exilios en Oriente. Los protagonistas son europeos que han quedado varados entre paisajes y costumbres que lentamente han carcomido sus voluntades o los han convertido en seres a menudo excéntricos, expuestos al desvarío.
La rutina de una esposa de diplomático estaba hecha para irritar a Annemarie. La escritura le servía de consuelo, así como la droga, hasta que en una reunión conoció a una joven persa, Yalé. Las dos se enamoraron. Yalé estaba enferma de tuberculosis y sabía que no viviría mucho. El padre de la muchacha, enfurecido por la pasión de su hija, la encerró en su casa y le prohibió que viera a Mme. Clarac.
Una vez más llegó el verano y Annemarie debió seguir a su esposo al Valle Feliz, entre las montañas. En ese lugar aislado, se enteró de la muerte de Yalé. La historia de ese amor está contado en La muerte en Persia (editado en español), un libro de crónicas y relatos de gran belleza. La terrible estadía en las montañas quedó registrada en El Valle Feliz.
Cuando Annemarie volvió a fines de 1935 a su patria, descubrió con angustia que la mayoría de sus amistades querían dejar el continente o por lo menos Alemania. Como el trabajo siempre había sido para ella una tabla de salvación, Annemarie resolvió viajar a los Estados Unidos con el fin de hacer notas destinadas a publicaciones alemanas. Entre septiembre de 1936 y enero de 1938 pasó dos largas temporadas en América. En la primera, hizo una serie de reportajes en ciudades industriales de Pennsylvania. Conversó con negros, blancos, enfermos. Captó con su cámara la mirada desesperanzada de la gente. Después volvió a Europa y se entusiasmó con el proyecto de escribir la biografía del alpinista Lorenz Saladin. Terminó el libro en poco tiempo y cuando se publicó fue un éxito.
En su segundo viaje a los Estados Unidos, Schwarzenbach se ocupó de investigar las condiciones de vida de los obreros agrícolas y los problemas raciales en el Sur. Escribió entonces artículos de una calidad excepcional.
A mediados de 1938, Annemarie conoció a Ella Maillart, la gran escritora de viajes suiza, de la que había leído Oasis prohibidos. Las nuevas amigas planearon viajar por Afganistán en el Ford de Annemarie. Maillart se dio cuenta desde el comienzo que debería ocuparse de las angustias y la adicción de su compañera, pero pensaba que podría ayudarla. Las viajeras despertaron curiosidad y cierto asombro escandalizado en Afganistán. Sin embargo nadie les negó hospedaje y comida. Después de doce semanas llegaron a Kabul, donde se enteraron del pacto germano-soviético y del estallido de la Segunda Guerra Mundial. Resolvieron separarse porque esas novedades aceleraban sus proyectos personales. Maillart partió hacia la India, mientras que Annemarie resolvió recorrer el Turkestán afgano. De su viaje con Maillart queda un testimonio apasionante, el libro ¿Dónde está la tierra de las promesas?


Violencia y locura en el Plaza
Annemarie volvió a Europa en 1940. Llegó a un continente devastado por el huracán nazi. Los Schwarzenbach habían perdido las tres cuartas partes de su fortuna. Annemarie se refugió como siempre en Sils. Una vez más, la casualidad le dio un nuevo rumbo a su vida. Margot von Opel, una de las mujeres más ricas de Europa, esposa del industrial Fritz von Opel, se encontró con la escritora en casa de unos conocidos e inició con ella una relación que Fritz toleraría de mala gana. Margot le propuso a Annemarie que se fuera con ella a Nueva York.
La tercera estadía de Schwarzenbach en los Estados Unidos estuvo marcada por el dolor, el drama y los escándalos. En Nueva York vivía con los Von Opel en el Plaza Hotel. Sólo podía escribir si se emborrachaba o se drogaba, pero la mezcla de drogas y alcohol la volvía agresiva y, en una oportunidad, trató de estrangular a Margot.
A pesar del estado de agitación que consumía a Annemarie, una joven novelista de 23 años que empezaba su carrera, Carson McCullers, la formidable autora de El corazón es un cazador solitario, se enamoró de ella (tiempo después le dedicaría Reflejos en un ojo dorado). Annemarie admiraba el talento de Carson, pero no podía responder a los sentimientos de la muchacha y, además, no quería romper con Margot. Extrañaba Europa y la suerte de sus amigos, atrapados por la guerra, la sumía en la desesperación. Una noche, mientras Margot dormía, intentó nuevamente estrangularla y, espantada por lo que iba a hacer, empezó a gritar de tal modo que despertó a todo el hotel. Pocos días después, llegó la noticia de que Alfred Schwarzenbach había muerto. Su hija, enloquecida, trató de suicidarse. Uno de los hermanos de Annemarie, que vivía en Nueva York, decidió internarla. En la clínica le impedían escribir, por lo que Annemarie tuvo varias crisis de violencia. Aunque estaba estrechamente vigilada, logró escaparse. Su fuga fue dramática. Caminó kilómetros en el frío. Llamó a un amigo y lo convenció de que la albergara en su departamento pero desencadenó un escándalo con sus gritos -porque, según ella, nadie la entendía-, se encerró en el baño y se abrió las venas. La internaron en una clínica de White Plains y se le comunicó que sólo podría salir de allí para volver a Europa. Se la había declarado insana y se la expulsaba para siempre del país.


La serenidad y el azar
En Suiza, se enteró de que su madre se hallaba enferma y de que los Schwarzenbach habían resuelto que Annemarie debía dejar Suiza. Le ofrecieron mucho dinero para que se fuera. Sólo tenía una posibilidad: volver a partir. Esta vez pensó en Africa. Se embarcó en Lisboa y, después de una larga travesía y de viajes en ferrocarril, llegó a Leopoldville, la capital del Congo belga. Como esposa de diplomático, la alojó el cónsul de Suiza. Pero comenzaron a correr rumores que la perjudicaron. Se decía que era una espía del Tercer Reich. Annemarie resolvió entonces abandonar la ciudad. Había oído hablar de un suizo de apellido Vivien, cuya plantación estaba en Molanda, en la selva ecuatorial. Se le ocurrió que ése era un tema interesante para los lectores suizos. Se puso en camino. Llegó a Lisala, el lugar que Conrad describió en El corazón de las tinieblas. Allí esperó doce días hasta que un coche la llevó a la plantación de los Vivien, la más importante del Congo. Esa inmensa propiedad era dirigida por Mme.Vivien, que había quedado sola después de que su marido, gravemente enfermo, regresó a Europa. Ella era una mujer enérgica, protectora y muy tierna. Hospedó a Annemarie en una casa espaciosa. Lejos de toda distracción, Schwarzenbach escribió quince artículos, dos textos poéticos y uno de prosa, pero como siempre la escritura la dejaba en carne viva. La señora Vivien se dio cuenta de lo que le pasaba a su huésped y le propuso acompañarla en un viaje por el continente africano. La escritora aceptó. Durante los meses que Annemarie vivió bajo la protección de la señora Vivien, escribió El milagro del árbol, la historia de amor de un hombre y una mujer que, para respetar la independencia de sus almas, resuelven separarse. Una vez terminada la novela, Annemarie se embarcó rumbo a Europa.
Ya en Suiza, se instaló en la Jägerhaus de Sils. Había llegado a aceptar que nunca estaría del todo curada de su adicción, pero que eso no importaba, siempre podría renacer. El 6 de septiembre de 1942 iba en un coche a caballo hacia Saint-Moritz, se encontró con una amiga montada en una bicicleta y acordaron intercambiar los vehículos. Annemarie, para probar que no había perdido su destreza, se lanzó cuesta abajo sin tomarse de los manubrios, como acostumbraba hacer en la niñez. Chocó con un obstáculo, voló por el aire y su cabeza dio contra una piedra. Nunca recuperaría por completo la lucidez. El 15 de noviembre de 1942, murió en Sils como consecuencia del accidente.
Hoy, sus textos permiten tener una visión lateral, pero estremecedora, del espíritu de una época y de las angustias de una generación. Son testimonios de que el mundo había estallado en fragmentos y de que cualquier intento de huir, y no de enfrentar esa catástrofe, sólo podía terminar en tragedia o en una inútil inmolación a un dios silencioso y ausente. ♥




Por Hugo Beccacece De la Redacción de LA NACION
extraido desde http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=682876

sábado, 3 de octubre de 2009

Sweetie


Brigitte Bardot et Jane Birkin ♥

viernes, 21 de agosto de 2009

Mademoiselle K ♥







Rock francés pour tout le monde! :)




Ça me vexe ♥




Grave ♥






Jalouse ♥




Bonus track: Space Oddity ♥

domingo, 19 de abril de 2009

The Runaways, la pelicula n_n

"A la larga lista de biopics de inspiración musical en preparación (hay proyectos cinematográficos en marcha inspirados en las vidas de, entre otros,Serge Gainsbourg, Chuck Berry, Jerry Garcia e Iggy Pop) se acaba de sumar un nuevo renglón. La propia Joan Jett trabaja ya en la producción ejecutiva de un film que recreará la historia de The Runaways.
De momento se sabe que será Floria Sigismondi, conocida realizadora de vídeos musicales (ha firmado clips para artistas de lo más diverso, desde Christina Aguilera hasta * Sigur Rós* pasando The White Stripes o Marilyn Manson), quien se encargará de escribir el guión y dirigir “The Runnaways”, cinta que girará en torno a las figuras de Joan Jett y Cherie Currie como creadoras de una banda que desaparecía tan sólo cuatro años después de su formación en 1975. Kristen Stewart, de actualidad estos días por su papel protagonista en “Twilight”, será quien encarne a Joan Jett en un film que comenzará rodarse a mediados del próximo año. "

Fuente http://www.popmadrid.com/



Tremenda noticia! Hace rato que vengo pensando que la vida de Joan Jett deberia estar inmortalizada en una peli, y ahora que sé que se viene una, no solo de Joan sino del plantel completo de las Runaways, soy completamente feliz ^^. Lo que no me convencia demasiado, a pesar de que personalmente ella me encanta, era si Kristen Stewart iba a dar en la tecla para el papel de Joan, de todos modos confio en ella y pienso que si sabe encarar la profesión y no se duerme en sus frescos laureles, tendrá una carrera avasallante (talento y belleza no le faltan). Ahora también parece que Dakota Fanning (sisi,la nenita enternecedora de taquillas arrasadoras) va a participar de este proyecto. Y no solo eso. Va a compartir el protagónico de Kristen interpretando a Cherie Curie, la otra vocalista de la legendaria banda. Creo que es una buena elección, ya que el parecido entre Dakota y Cherie es asombroso y además el papel puede servir para que Dakota logre separarse del estereotipo de tierna nena indefensa y ahora, ya adolescente, pueda optar por roles más jugados (aunque va a costar un poco dejar de verla como tal). La pelicula tiene fecha de estreno para 2010, asi que habrá que contentarse por el momento con alguna que otra foto robada del rodaje (del cual aún no tengo noticias ni fechas) y algún otro rumorcillo o dato oficial que surja. Por el momento confiemos en Sigismondi y en su gusto estético, lo cual me lleva a pensar que si la propia Jett forma parte del proyecto, podría dar buenos frutos. ♥





proximamente, cuando tenga algún datito más, me voy a tirar a hablar un poco de la peli de Buñuel,Lorca y Dalí que viene llegando, espero que no me gane de mano. xD
También algo de El Niño Pez, la bendita pelicula que tanto espere y todavia ni fui a ver...espero que no me la saquen antes (colgada me decian ¬¬)



Foto de las queridas Runaways, Joan la morocha y Cherie la más rubia por si alguien lo dudaba xD


Kristen lookeada para el papel de Joan, se ve muy bien con ese look medio guarro, pero en cuanto a estética personal, en mi opinión, estaba mejor en "La Habitación del Pánico", tal vez pronto la veamos asi de nuevo cuando haga de tipo junto a Niki Reed en "K-11"

se imaginan a Dakota en esas fachas? a mi me cuesta un poco hacerme la imagen, casi que sonaria a pedofilia (?)

domingo, 19 de octubre de 2008

♥

Agyness Deyn

sábado, 18 de octubre de 2008

- fell in love with la kate :3

Fell in love with a girl I fell in love once and almost completely she's in love with the world but sometimes these feelings can be so misleading she turns and says "are you alright?" I said "I must be fine cause my heart's still beating" "come and kiss me by the riverside,yeah, bobby says it's fine he don't consider it cheating now"

Red hair with a curl mellow roll for the flavor and the eyes for peeping can't keep away from the girl these two sides of my brain need to have a meeting can't think of anything to do yeah, my left brain knows that all my love is fleeting she's just looking for something new yeah, said it once before but it bears repeating now

Ahhh aha ahhh ah Ahhh aha ahhh ah Ahhh aha ahhh ah Ahhh aha ahhh ah

Can't think of anything to do my left brain knows that all my love is fleeting she's just looking for something new well, said it once before but it bears repeating now

Fell in love with a girl I fell in love once and almost completely she's in love with the world but sometimes these feelings can be so misleading she turns and says "are you alright?" I said "I must be fine because my heart's still beating" "come and kiss me by the riverside, yeah, bobby says it's fine he don't consider it cheating now"

Ahhh aha ahhh ah Ahhh aha ahhh ah Ahhh aha ahhh ah Ahhh aha ahhh ah

Can't think of anything to do yeah, my left brain knows that all my love is fleeting she's just looking for something new well, I said it once before but it bears repeating now

The White Stripes - Fell in love with a girl

thanks again Youtube :P

viernes, 3 de octubre de 2008

Brody Dalle ♥ and The Distillers

Beat Your Heart Out - The Distillers

The Hunger - The Distillers

Drain The Blood - The Distillers

baby, u make my heart beat faster...! (L

lunes, 22 de septiembre de 2008

Hard Candy -




dificil comenzar a hablar asi de la nada de una pelicula tan intensa y objetiva, con asombrosas interpretaciones (sobre todo la preciosa y talentosa Ellen Page ♥ a quien toda la vida me encargaré de defender, digan lo que digan los caranchos chupasangre ¬¬ ) y una trama más que sólida y comprometida. Hard Candy, un psico thriller atrapante, un guión muy trabajado y calculado (lo cual en este caso juega totalmente a su favor) fabulósica la fotografia y con una nutrida paleta de colores donde priman los rojos, que logran un estado permanente de tensión y expectación. Una temática fuerte tratada de una manera contundente, lo cual suma muchos puntos a su favor.Sisi, absolutamente todo para destacar en esta pelicula, al menos en mi opinión, ya forma parte de mis favoritas. Me gusta mucho la canción del final, y obviamente lo que más me gusta es la protagonista :D (acá me salió la platónica de adentro otra vez, que le voy a hacer, mecache xD ), quién caracteriza uno de sus mejores papeles en cine; hasta el momento, de los más jugados en su prolífica carrera, teniendo en cuenta que tan solo tiene 22 años.
Dirigida por David Slade, obviamente es una indie movie, creo que ahi se encuentran los grandes valores del cine moderno, las cosas hechas a pulmón suelen dar los mejores frutos.

No cuento más nada que no les quiero cagar la trama, asi que videeenla que realmente lo merece,

Un humilde consejo: no traten de averiguar nada de esta peli via internet o mediante cualquier otro medio, solamente sientensé a verla con la mente en blanco y dispuestxs a sumergirse en la historia de lleno, creanme, cuanto menos sepan más se aprovecha.
















jueves, 18 de septiembre de 2008

Ellen ♥ Page

buuu, tengo que ponerme las pilas con esto y subir algún texto o alguna cosa que no sea video jaja, pero lamentablemente hoy tenia muchas ganas de subir éste, ayer miraba Juno y me pareció sensacional, sobre todo por esta muchachita talentosisima que se comia la pantalla,

We Love U Ellen Page! n_n

domingo, 31 de agosto de 2008

Milla Jovovich - ♥

ayer veía este spot en tv y me fascinó,

Milla, una de las bellezas más cautivantes de la actualidad,

además de ser una actriz consagrada, modelo reconocida mundialmente y también por ahi hay una faceta como cantante.

De Ucrania con amor

♥

martes, 5 de agosto de 2008

Edie Sedgwick ♥





Fue la musa indiscutida de la Factory de Andy Warhol hasta que un buen día se peleó con el artista pop, agarró su fama y su leyenda y se mudó al Chelsea Hotel, el otro polo creativo de aquél efervescente Nueva York de los sesenta. Para entonces su relación con las drogas ya era un problema, se había enamorado de Bob Dylan y desconocía el matrimonio secreto del cantante. Era el año 66 . Cinco años más tarde moriría por sobredosis después de un alocado tour por siquiátricos americanos. Sienna Miller la encarna en Factory Girl, un film que señala a Dylan como el culpable de su debacle y vampiriza a Warhol. Los abogados del cantante afilan su demanda aunque ya no pudieron detener su estreno.
Que Edie Sedgwick conociera a Andy Warhol no fue casual. La hermosa jovencita de clase alta californiana había llegado un año antes a Nueva York junto a su pareja de aquella época, quien estaba resuelto a convertir a Edie en una estrella. Era hermosa, carismática, fina y la tristeza, el descontrol y su espíritu fiestero se conjugan perfectos en su mirada enorme que proyectaba el espíritu de aquella época. Estados Unidos iniciaba el sangriento camino hacia Vietnam y en las ciudades más importantes del país se gestaban movimientos pacifistas y creativos claves para la historia cultural de occidente. Guerra fría, bombas por una lado y liberación por otro fue una fórmula explosiva que arrastró a una generación a excesos y locuras. Edie estaba allí y pagó con su vida ese estilo disoluto. Fueron otros quienes convirtieron su autodestrucción en obra de arte. Películas, canciones y fotografías de su corta vida llenan el salón del pop. Tenía tan sólo 28 años cuando su marido la encontró muerta por sobredosis. El reporte policial registró Accidente/Suicidio.
Edie pertenecía al grupo de Harvard/Cambridge, a esa fracción de jóvenes millonarios que, como queriendo castigar a sus padres de fortunas conservadoras, gastaba desproporcionadas cantidades cada noche, viajando en limusina de club en club, haciendo fiestas de tres días y consumiendo drogas como si fueran cabritas. Eran ángeles malditos que se rodeaban fácilmente de sanguijuelas. Había estudiado escultura en Cambridge y viajó a Nueva York directo al lujoso departamento que su abuela tenía en Park Avenue, con catorce habitaciones.Era 1964, quería probar suerte como modelo y actriz y al poco tiempo comenzó a posar en revistas para quinceañeras y llegó a Vogue la que la nombró “el joven temblor” . Su encanto la hizo famosa en el ambiente de la ciudad y Bob Dylan la llamó para conocerla. Quedaron fascinados el uno del otro. Para entonces Dylan ya era uno de los cantantes más carismáticos y populares, era amante de Joan Baez mientras compartía habitación en el Chelsea Hotel con su futura esposa Sara Lownds. El Chelsea Hotel era un hervidero de talentos por donde pasaron escritores, músicos y una infinidad de artistas de la talla de Leonard Cohen, Tenessee Williams o Janis Joplin y donde años más tarde y en un ambiente más degradado Sid Vicius acabó cuchillo en mano con la vida de su novia Nancy y luego la suya.Un mes después del encuentro con Dylan, Edie conocería a Warhol en una fiesta y el artista supo que la quería entre los suyos. De inmediato la incluyó en las películas Vynil y Horse. En abril de ese año Edie acompañó a Warhol a una exposición suya en París y a la vuelta éste le encargó a su guionista que escribiera una película para Edie, estaba resuelto a convertirla en la reina de la Factory. Las instrucciones sobre ese guión fueron breves: “Algo en una cocina. Blanco y limpio y plástico.” El resultado fue Kitchen, una de las diecisiete películas y experimentaciones warholianas que hiciera para él y que llevaron a Sedwick a ser comparada con Marilyn Monroe.La amistad con Warhol era dinamita; la chica se cortó el pelo y se lo tiñó como él, se hacía llamar Miss Warhol, se vestían iguales y eran el plato obligado en cualquier evento social que quisiera trascender. Su popularidad llegó a tal nivel que fueron recibidos como estrellas de rock a la inauguración de una exposición de Warhol en Filadelfia. Hubo multitudes agolpadas, fans y desmayos. Los cuadros fueron retirados para protegerlos de la marea humana que se peleaba por ver a Andy&Edie. Incluso el artista Roy Lichstenstein contó que para un carnaval él y su mujer se disfrazaron de la popular pareja.No faltó quien le comentó a Edie que desperdiciaba su talento frente al lente de Warhol, que estrenaba sólo en circuitos muy underground y además no pagaba. Edie tenía 22 años, un fortuna personal que comenzaba a menguar tras tanta fiesta y una creciente adicción a las drogas.No es fácil situar el momento exacto en que la relación entre Edie y Warhol comenzó a decaer. Algunos biógrafos de ambos hablan de los continuos retrasos e impuntualidades de Edie que hacían imposible trabajar con ella. Además le costaba memorizar sus parlamentos y había que organizar la producción en base a todos esos invariables factores de la actriz. No influía en ninguna orientación artística de la Factory. Era un elemento más, un catalizador quizás del enrarecido ambiente de la factoría warholiana, donde ella era la musa underground. No hay indicios de que Warhol hiciera algo por sacarla del agujero en el que claramente caía.Tampoco hay pruebas de que fuese Warhol quién la inició en la drogas más allá una declaración de la propia Sedwick cuando ya era una adicta.
“En realidad Warhol jodió la vida de muchísima gente, gente joven. Mis contactos con la droga se iniciaron en la Factory. Me gustó mi introducción a la droga. Yo era un buen blanco. Me convertí en una joven y saludable adicta.”
La frase pertenece a la única película que hizo fuera de la Factory, Ciao! Manhatan, un film que pretendía ser el documento que retratara el Nueva York de esa época pero que reclutó a demasiados adictos, entre ellos, sus propios directores. Tardó cinco años en hacerse y se estrenó luego de la muerte de la protagonista. Hoy Ciao! Manhathan es un documento histórico de una época delirante, de jóvenes ausentes y desesperados, que vale mucho la pena revisar. Parte de ese material se puede ver en Youtube
Andy Warhol diría:
“ A pesar de lo que cualquiera pudiese pensar, la verdad es que yo nunca le di drogas a Edie. Ni si quiera una píldora dietética. Nada. Ella tomaba muchas anfetaminas y tranquilizantes, pero ciertamente no los conseguía a través mío. Las conseguía de aquel doctor que estaba inyectando a cada señorita de sociedad en aquella época.”
Se refería a las exclusivas consultas de Manhattan en que “médicos” influenciados por el sicotrópico Timothy Leary hacían terapias adhoc a depresivos, embarazadas, niños y una largo y tétrico etcétera. Los pacientes iban a recibir sus dosis de ácidos, anfetaminas u otro cóctel de drogas que les fuese `recetado`. Edie, por su puesto, era una de ellos.La intensa relación entre Warhol y Edie no duró más de un año y medio. La joven se quejaba que Warhol no le pagaba, que no le daba figuración en el naciente proyecto musical de los Velvet Underground. Además consideraba que Andy no intimaba con ella, que era superficial.
Edie comenzó a frecuentar mucho el Chelsea Hotel y a relacionarse con el brazo derecho de Dylan, Bob Neuwirth quien le prometió proyectos de películas que nunca llegaron a realizarse. Tras una fuerte discusión con Warhol, el director de cine y socio de Warhol Paul Morrisey recuerda que Edie decía:
“Ellos (la gente de Dylan) harán una película y yo la protagonizaré junto a Bobby (Dylan).” De pronto era Bobby esto y Bobby lo otro y se dieron cuenta que se había enamorado de él. Pensaron que Dylan la estaba vacilando ya que justo ese día Andy había escuchado en la oficina de su abogado que Dylan se había casado en secreto unos meses atrás. Andy no pudo resistirse y le preguntó, “Sabías Edie que Bob Dylan se acaba de casar?” Ella se puso a temblar. Se dieron cuenta pensaba que estaba en una relación con Dylan .”
Los testigos de aquella discusión recuerdan que Edie fue a llamar por teléfono. Volvió y anunció que abandonaba la Factory. Se fue y todos quedaron en silencio.
“Fue tormentoso y dramático. Edie desapareció y ese fue el final. Nunca regresó”
Era el año 1966 y unos meses antes Warhol le había encargado a Lou Reed que escribiera una canción sobre Sedwick.
“Cómo qué?”, preguntó Reed. “Oh, no encuentras que Edie es una femme fatale Lou?”. “Entonces escribí Femme Fatale y se la dimos a Nico”, recuerda Reed.
La canción habla de una chica que usa a los hombres y que los hechiza. Otras se han escrito sobre Edie y un par de temas de Dylan se presumen son sobre ella como Just Like a Woman que contiene el siguiente verso:
“Hace el amor como una mujer, duele como una mujer, pero se rompe como una niña pequeña… la chica no puede ser bendecida hasta que finalmente vea que es igual que el resto, con su niebla, sus anfetaminas y sus perlas”.
Curiosamente Just Like a Woman se convirtió en la canción que más veces ha interpretado en directo el cantautor vivo más importante de EEUU. Además en la carátula de la primera edición de aquel disco Blonde on Blonde, aparece Sedwick. Pero no hay evidencia que entre ambos hubiese habido una relación amorosa.La secuencia de Edie Sedgwick en la mítica película Chelsea Hotel fue eliminada y remplazada por imágenes de la nueva musa de la Factory, Nico, quien años más tarde muriera adicta, sola y arruinada en Ibiza.Edie se mudó al Chelsey Hotel y comenzó una relación sentimental con Bob Neuwirth que se hizo imposible dado el errático comportamiento de la cada vez más inestable Sedgwick, Se hizo adicta a la heroína, incendió por despiste su habitación en el Chelsea Hotel y para la Navidad de aquel terrible 1966 fue a ver a su familia quien procedió a internarla. De allí hasta su muerte son incontables los ingresos a siquiátricos de Estados Unidos. En uno de ellos, coincidió con Valery Solanas, la feminista radical que disparó a Warhol y que por entonces esperaba el juicio por intento de homicidio.Trató de retomar su carrera de modelo y posó en Vogue y Life pero nadie quiso apostar por ella ya que estaba demasiado estigmatizada con el mundo de la droga. En un hospital conoció a un interno con quien se casaría.Durante una fiesta en el año 1971 un invitado borracho le gritó que era una drogadicta patética. Llorando llamó a su marido que la fue a buscar. Ella estaba en tratamiento con calmantes que combinaba deliberadamente con alcohol. Fueron a dormir y por la mañana estaba muerta.Edie Sedgwick, la chica que llegó a Nueva York a triunfar consiguió ser una estrella fugaz …de la que todos disfrutan de su radiante belleza, luminosa y sorprendente. A la que todos contemplan morir.[...]



extraido de http://angelita.action.at/






un poco de Edie con música de los Velvet Underground-

[♥]








domingo, 27 de julio de 2008

Britpop indie para el pueblo-

Un poco de dulzura no le viene mal a nadie.
Con ustedes, Tigs n_n





Tigs- Something New




Tigs- Don't Tell Me


y mi favorita... :)




Tigs- For You



Preciosa, con una voz muy dulce y unos temas perfectos para relajarse, esta princesita británica se llevó mi corazón desde el instante en que la vi y escuché por primera vez.
Disfruten su música!

un poco más de Tigs
http://myspace.com/tigs

:3

The Runaways :3

The Runaways- School Days



The Runaways- Mama Weer All Crazy Now

Algunos videitos de los comienzos de Joan Jett, cuando tocaba en la setentosa banda femenina The Runaways. Alucinante como sonaban, además eran todas muy chicas, Lita Ford (la guitarrista rubia) empezó a los 16, y todas más o menos rondaban esa edad. Hicieron furor en la época, lastima que como suele ocurrir, el productor era uno de esos manipuladores que lo único que buscaba era vender discos. Y si, lamentablemente la industria discográfica esta llena de esos, es una extraña relación de amor y odio creo yo, porque tal vez si esos productores no existieran jamás hubieramos conocido a Joan Jett y a decenas de artistas que comenzaron de esa forma. En fin, disfruten a Joan como yo lo hago ♥. Seguramente pronto habrá más.

:)