sábado, 21 de febrero de 2009

- "I'm Rimbaud" -









"Jesús murió por los pecados de alguien, pero no por los míos". Con esta frase abría el primer disco la cantante norteamericana, el mismo que es considerado aún hoy como uno de los debuts más contundentes de la historia del rock. Aquí va entonces un repaso por quien fuera admiradora de Rimbaud, amante de Sam Shepard y del fotógrafo Robert Mapplethorpe y viuda del guitarrista Fred "Sonic" Smith (ex MC5) Ha sido definida como la madrina del punk y una visionaria.


Inventó una nueva definición de lo femenino: en sus canciones, en su poesía, se proyectó como lesbiana, andrógina, hombre, mártir, sacerdotisa, Dios-Mujer. Patti Smith nació en Chicago, el 30 de diciembre de 1943. En 1955, el mismo año en que nacía el rock'n'roll, se mudó a Nueva Jersey. A los cuatro años Patti Smith tuvo escarlatina, y la fiebre le produjo alucinaciones que no la abandonarían hasta adulta. Veía doble, y tuvo que usar un parche en un ojo por un tiempo. Recopiló sus alucinaciones febriles en un diario, que fue el embrión de su poesía.



Beverly Smith, su madre, era testigo de Jehová. Su padre era ateo. Esta química opuesta le dio a Patti su doble visión de Dios, que recorre todo su trabajo: la mezcla de profano y sagrado, su casi pagana visión de la divinidad, la blasfemia paterna y el fanatismo religioso materno. "Mi madre me enseñó a rezar a los dos años, y eso expandió mi mundo. Fue el mejor regalo que pudo darme: la idea de que, no importa cuán aburrido estés, todavía puedes irte a la cama y rezar, hablar con ese Todo. Fui criada como testigo de Jehová, una fe extremadamente disciplinada. No comulgo con su dogma, pero creo que su rigidez es lo que hace que esa religión sea bella." Pero algo se interpuso entre Smith y Dios, cuando estaba en la escuela secundaria. Se había enamorado de Arthur Rimbaud. "Cuando tenía dieciséis, realmente quería un novio. Y no me gustaban los chicos del barrio. Entonces encontré Iluminaciones, y vi a este chico en la tapa, y era mi tipo. En realidad, robé el libro porque fue amor a primera vista. Tengo que admitir que no pude entender lo que leí al abrirlo. Pero un instinto me dijo que esas palabras eran hermosas." Poco después ingresó a la Escuela de Arte de Nueva Jersey, y un profesor la introdujo,en el concepto del artista criminal. Ese profesor le acercó más libros de quienes serían dos de las musas de Smith: Jean Genet y Rimbaud, artistas fuera de la ley, vagabundos que mezclaban el arte y el pecado. "Ya no quise ir al cielo, si no había arte allí", dice ella.



Los padres de Patti, no tenían dinero para pagar las ambiciones artísticas de su hija rebelde. Y tuvo que entrar a trabajar en una fábrica de colchones de Nueva Jersey. "Yo quería huir, me subiré a un tren y me iré a Nueva York; voy a ser tan mala, voy a ser una estrella, y nunca voy a volver, a esta fábrica de mierda", cantaba en Piss Factory, una canción escrita en 1970. Sus compañeras en la fábrica la odiaban y una vez, la obligaron a hundir la cabeza en un inodoro sucio. Incluso le quitaron su ejemplar de Iluminaciones, que siempre llevaba bajo el uniforme, porque era un libro de un autor francés. Y, según le dijo el celador de la fábrica: "Todo lo extranjero es comunista". En 1966 quedó embarazada y decidió dar a su hijo en adopción, con sólo una condición: que fuera entregado a una familia católica. Tres días después del nacimiento de su primer bebé, Patti Smith tomó ese tren a Nueva York.



"En Nueva York conseguí trabajo en la librería Scribner de la Quinta Avenida. Empecé a dar vueltas por el Pratt Institute of Art, donde trabajé posando desnuda para los estudiantes. Estaba leyendo todos esos libros románticos sobre la vida de los artistas, y tenía ganas de encontrar a un artista joven, ser su amante y cuidarlo. Entonces encontré a Robert Mapplethorpe. Él tenía diecinueve años, y era hermoso. Me empezó a enseñar la disciplina y la estructura necesarias para ordenar mi trabajo", recuerda Smith. Mapplethorpe, que se convertiría en su mejor amigo, estaba fascinado con esa chica delgada y casi esquizofrénica, y aunque no se sentía atraído sexualmente por ella, se la llevó a vivir a su casa. Patti posaba para sus fotos, y Robert insistía en orientarla a la escultura. O a la pintura. Ninguno de los dos pensaba en la poesía.



Confundida, Patti Smith decidió viajar a París con su hermana, para averiguar si las calles por donde habían caminado Rimbaud y Jim Morrison la ayudaban a entender qué estaba buscando. "Fui a la tumba de Morrison en París y no sentí nada. No pude siquiera llorar. Me quedé ahí parada, vacía. Fui a la de Rimbaud después, y me sentí fría. Pensé: a la mierda. Me voy a casa a hacer mi trabajo. No voy a quedarme parada sobre las tumbas de esta gente."



Penny Arcade, una de las superstars de Andy Warhol, recuerda: "Patti me despertaba a las nueve de la mañana y me decía: Penny, hoy es el cumpleaños de Bobby. ¿Qué Bobby?, le decía yo. Bob Dylan, respondía ella. Patti se pasaba la vida queriendo ser alguna estrella, John Lennon, Keith Richards, o algún otro. Yo estaba con ella la noche en que Brian Jones murió.Yo estaba mal también, pero ella hablaba de mi bebé o decía cosas como los huesitos de mi pobre Brian. Todo el mundo tiene amigos imaginarios, pero los de Patti eran Mick Jagger, Keith Richards, Jean Genet". Patti Smith lo reconoce: "Estoy envuelta en la vida de mis héroes. En mis canciones, en mi poesía. Les he dedicado poemas a Eddie Sedgwick, a Marianne Faithfull, a Frank Sinatra". Incluso en uno de sus más recientes discos, Gone Again (1996), la canción "About a Boy" es para Kurt Cobain, a quien Smith jamás conoció. Es imposible enumerar las canciones inspiradas en sus héroes: virtualmente, cada una de ellas nació gracias a una musa.






"No considero que escribir sea un acto silencioso, introspectivo. Es un acto físico. Cuando estoy en casa, con mi máquina de escribir, me vuelvo loca. Camino como un mono. Me humedezco. Tengo orgasmos. En vez de inyectarme heroína, me masturbo catorce veces seguidas. Tengo visiones. Naves descendiendo sobre las pirámides aztecas. Templos. Así es como escribo mi poesía", dijo en una entrevista con Lisa Robinson, en 1977.

Al regresar a Nueva York, ya decidida a dedicarse a la poesía, Patti Smith se instaló en el Chelsea Hotel con Mapplethorpe. Era evidente que la pareja no funcionaba como tal, y enseguida Patti se enamoró de otro hombre: Sam Shepard. Al mismo tiempo que empezaba a leer sus textos en la Iglesia de San Marcos junto con Jim Carroll (autor de The Basketball Diaries, que sería llevada al cine en los '90 con Leonardo DiCaprio) y Gerard Malanga (uno de los más conspicuos integrantes de la Factory de Warhol), Patti salía en secreto con Shepard, que estaba casado. Juntos escribieron una obra de teatro, Cowboy Mouth. Sólo hicieron una representación: la obra contaba el romance de dos escritores, y Shepard no se atrevió a representarla frente a su esposa. Fue el fin de su trabajo juntos. Pero Patti siguió leyendo poesía en público. Claro, sus lecturas no eran comunes: en primer lugar, porque eran populares y su público estaba poblado de músicos de rock. Joey Ramone (cantante de Ramones) recuerda: "Cada vez que leía un poema, rompía el papel, o agarraba una silla y la tiraba contra la pared. Era fantástica".



Pronto Smith se dio cuenta de que hacía falta algo más, e invitó a un guitarrista, Lenny Kaye, a que la acompañara en sus lecturas. Sus recitales se parecían cada vez más a conciertos de rock. La banda se fue armando poco a poco, alrededor de sus improvisaciones, de sus trances. James Grauelhorz, manager de William Burroughs, vio uno de esos recitales en St. Marks: "Cuando terminó, salió corriendo de la iglesia, a través de la gente, dejando a Lenny Kaye solo con el amplificador. La gente se volvió loca. Nos voló la cabeza. Yo estaba sentado junto a Burroughs, que se dio vuelta y me dijo: Ella lo tiene. Es una estrella".



Patti Smith grabó su primer álbum, Horses, en 1975, con la producción del ex Velvet Underground, John Cale. La tapa del disco es una foto mítica, tomada por Mapplethorpe, donde Smith no es hombre ni mujer. Ninguna mujer había llevado a ese terreno el concepto de androginia. Las estrellas de rock, si eran chicas, tenían que ser sexys. En Complete, Patti Smith incluye un relato acerca de aquella foto: "Había dormido demasiado ese día y me puse la ropa que solía usar todos los días, como un uniforme, en la calle y en el escenario. Robert trabajó silenciosamente. Tenía un estilo nervioso, pero confiado. Nada de asistentes. Quería un triángulo de sombras. La luz estaba cambiando, y el triángulo se desvanecía. Me pidió que me quitara el saco, porque le gustaba el blanco de mi camisa. Me puse el saco al hombro, como Sinatra, tratando de capturar algo de su desafiante espontaneidad.



Ese disco empezaba con la canción "Gloria" y su reveladora: Jesús murió por los pecados de alguien, pero no por los míos. La canción se mezclaba después con "Gloria", de Van Morrison, que Smith cantaba desde un punto de vista masculino. En el tema siguiente era una mujer lesbiana suicidándose en "Redondo Beach". En ese momento tocaba en el CBGB del Bowery, un mugriento bar de Hell's Angels que había recuperado para las nuevas bandas el entonces novio de Patti Smith, Tom Verlaine, líder de Television.



Radio Ethiopia, el segundo disco del Patti Smith Group, se editó en 1976. Seguía mezclando el lenguaje religioso con el rock'n'roll, mezclando visiones de rebelión adolescente con plegarias, o relatando historias de comunión espiritual con vagabundos y ladrones. Genet era su principal inspiración. Cuando estaba presentando este álbum, Smith tuvo otra iluminación: el 26 de enero de 1977, en Tampa (Florida), se cayó del escenario y se rompió dos vértebras del cuello. "Estaba haciendo mi número más intenso, Ain't it Strange, una canción donde desafío a Dios, le pido que me hable, canto: Mano de Dios, siento tu dedo, pero no me marea, soy un torbellino, pero no caigo. Y caí". Para Smith, fue un mensaje, una respuesta de Dios. Y fue el principio de su retiro. Sólo quedaban dos álbumes: Easter (1978) y Wave (1979). Sus dos últimos shows fueron en Italia. La entrada de su diario incluida en Complete dice: "Nuestro último trabajo, en un estadio de fútbol en Florencia... Ultima vez que tocamos My Generation. Recordé la primera vez que la tocamos en Ohio, cuando grité ¡Nosotros creamos esto, tomémoslo! Y les di mi guitarra, y Jay largó la batería, y estalló una alegre anarquía, y la permitimos. Los gritos en mi micrófono y la música discordante eran de ellos; yo sólo puse todos los amplificadores en 10, saludé a mi hermano, dije adiós... y me fui a mi nueva vida. No pude ponerme el saco al hombro, al estilo Sinatra, porque me lo habían robado varios meses antes, en Chicago".


Esa nueva vida, ese retiro, duró hasta 1996. Patti Smith se recluyó en un suburbio de Detroit, junto con su marido, Fred "Sonic" Smith, el mítico guitarrista de los MC5. Con él tuvo dos hijos, Jackson y Jesse. James Grauerholz fue uno de los primeros en enterarse de la decisión de Patti. Le dijo: "Encontré a mi hombre, y toda mi vida estuve buscando a un hombre a quien amar. Quiero tener hijos y ser una buena madre y una buena esposa. Eso es todo lo que quiero hacer". Mucha gente se sorprendió, pero no Grauerholz: "Detrás de toda su imagen revolucionaria, del Yo Soy Rimbaud, había algo secreto. Ella era Billie Holiday: el arte estaba ahí, pero era obvio que iba a dejarlo todo, tarde o temprano, por su hombre".


Sonic y su esposa vivieron una vida monástica, y sólo se supo de Patti en 1988, cuando editó un disco de pequeña tirada, Dream of Life, grabado durante la agonía de Robert Mapplethorpe, antes que muriera de sida en 1989. En Complete hay una pequeña escena tomada de los diarios de Smith, que roza, apenas, la muerte de su amigo. "Robert me fotografió cuando cumplí cuarenta, mientras grababa Dream of Life. Me hizo sostener una mariposa azul, el símbolo de la transformación. Yo estaba embarazada de tres meses de mi hija Jesse. El invierno siguiente tomó nuestro retrato familiar en su estudio de Nueva York, la última vez que fui fotografiada por mi amigo. Poco después, Robert nos visitó cuando grabamos la canción para mi hijo, The Jackson Song. No estaba bien, y se acostó en un sofá en el estudio. Richard Sohl se sentó al piano, y yo a su lado. Fred se nos acercó y dijo, sencillamente: Hágannos llorar. Tocamos la canción dos veces. La segunda fue lo mejor que pudimos hacer... Yo miré a través del vidrio y vi a Robert, durmiendo, lleno de paz. Fred estaba parado a su lado, llorando en silencio.". Richard Sohl murió en 1990, un año después de Mapplethorpe. Fred Smith murió en 1994. Un mes después, murió Todd Smith, el hermano de Patti. Dos años después, ella editaba un nuevo disco, Gone Again. La cita que elige para definir en Complete ese álbum pertenece al Salmo 30: "Mi duelo se ha convertido en danza".



Un año después, Patti Smith editó Peace and Noise. Que está dedicado a otro amigo muerto, William Burroughs. Una de las canciones, "Persuasion", está coescrita por Fred Smith. "Quería tener algo de él en este disco. Es importante para mí seguir adelante con su trabajo, y seguir recordándolo." En ese tema hace su debut como guitarrista el hijo de ambos, Jackson. "Toca igual que su padre", dice Patti Smith, con orgullo materno. "Que venga el tiempo de nuestros sueños", escribió Arthur Rimbaud en La canción de la torre más alta. Son las palabras que eligió Patti Smith para la última página de su libro.♥















































sábado, 7 de febrero de 2009

Día Internacional de la Cero Tolerancia con la Mutilación Genital Femenina



Nota extraida del suplemento SOY del diario Página 12, escrita por Mauro Cabral, militante intersex, con motivo del Día Internacional de la Cero Tolerancia con la Mutilación Genital Femenina.
Conciencia y corazón de parte de quienes tienen el bisturí en mano y de la sociedad completa. A favor de disminuir los errores y la experimentación con las vidas futuras. Por la posibilidad de ser y elegir como queremos ser.


Viernes, 6 de Febrero de 2009


A LA VISTA

Hoy, en este mundo

A propósito del Día Internacional de la Cero Tolerancia con la Mutilación Genital Femenina, una reflexión sobre los claroscuros de la militancia intersex en primera persona.

Por Mauro Cabral

Hacer activismo intersex es la cosa más fácil y más difícil del mundo. Es fácil. La fantasía de que existen individuos que nacen con los dos sexos late en la imaginación de una cantidad innumerable de personas (y hay quienes creen que “salvarlos” es, de algún modo, como salvar el mundo perdido de los unicornios). Es difícil. No existen individuos con dos sexos, pero sí individuos que nacen con cuerpos en los cuales la diferencia sexual promedio no se encarna. Seamos sinceros: no es lo mismo nacer con un clítoris “muy largo” o un pene “muy corto”, sin vagina o con la abertura de la uretra cerca de los testículos y lejos de la punta del pene, que ser un unicornio. Es fácil. Cuidar la diversidad se ha vuelto en los últimos tiempos un imperativo ecológico y ya se sabe: los intersex somos parte integral del bestiario de la diversidad terrena. Es difícil. La diversidad es maravillosa como consigna, pero en la práctica hay más de un cuerpo que no es una buena noticia ni para uno ni para los otros, y así no hay maravilla de la diversidad que llegue muy lejos. Es fácil. Nadie mutilaría a un niño o a una niña, ni creería que mutilar es algo bueno. Es difícil. Si la intervención destinada a normalizar la apariencia de los genitales de esos niños y niñas la ordena un médico y tiene lugar en un hospital, entonces no es mutilación. Es fácil. La intersexualidad supone un par de promesas que emocionan y esperanzan a la gente: la promesa de la posibilidad de elegir, desde un principio, quiénes somos; la promesa de emanciparnos, por fin, de la ley binaria del género. Es difícil (más difícil que la mierda). Si la posibilidad de elegir quiénes somos (tan irreal como los unicornios) depende del cuerpo con el que se nace, entonces esa posibilidad está tan determinada como la de cualquier otro destino bajo el sol; si la emancipación depende de esas variaciones corporales que la gente llama intersex, entonces se trata, otra vez, de la misma ley bajo la forma de una promesa engañosa. Es fácil. Mucha gente se compromete con la defensa de los derechos de los indefensos. Es difícil. Esa misma gente suele mostrarse más que renuente a dejar que esos indefensos, alguna vez, puedan defender en primera persona sus propios derechos. Es fácil. Todo el mundo es solidario con nosotros. Es difícil. Todo el mundo es solidario con nosotros mientras no digamos la verdad: nosotros somos ustedes. Es fácil, facilísimo. Las minorías exóticas estamos de moda. Es difícil, si no imposible. La gran mayoría de intervenciones quirúrgicas normalizadoras afectan a niñas y a mujeres, o son intervenciones feminizantes que adaptan cuerpos masculinos fallados a versiones machistas y misóginas de cuerpos femeninos (y, aun así, las cuestiones intersex no forman parte de ninguna agenda de género). Es fácil. La intersexualidad ha funcionado durante décadas como un referente histórico o una metáfora carnal de la homosexualidad. Es difícil. La homonormatividad nos castiga con dureza infinita. Es fácil. Todo el mundo entiende que alguien que fue mutilado dedique su vida a impedir que lo mismo les ocurra a otros. Es difícil. Nadie entiende que el activismo y la supervivencia van, demasiado a menudo, por carriles opuestos. Es fácil. Cifrar el triunfo de un movimiento político en la evitación de cirugías no consentidas en niños y niñas es irse a dormir acunado por la corrección política y la buena conciencia. Es difícil. Saber que esos niños y niñas no intervenidos tendrán que vivir, con sus cuerpos y en este mundo, es la pesadilla.
6 de febrero. Día Internacional de la Cero Tolerancia con la Mutilación Genital Femenina. Es fácil. Es difícil. Es posible. ♥

sábado, 31 de enero de 2009

Asco dadaísta

Tristán Tzara y Man Ray
los primeros punks ♥




Manifiesto DADA 1918 (fragmento)

Todo producto del asco susceptible de convertirse en una negación de la familia, es dada; protesta con todas las fuerzas del ser en acción destructiva: DADA; conocimiento de todos los medios hasta ahora rechazados por el sexo púdico del compromiso cómodo y la cortesía: DADA; abolición de la lógica, danza de los impotentes de la creación: DADA; de toda jerarquía y ecuación social instalada para los valores por nuestros lacayos: DADA; cada objeto, todos los objetos, los sentimientos y las oscuridades, las apariciones y el choque preciso de las líneas paralelas, son medios para el combate: DADA; abolición de la memoria: DADA; abolición de la arqueología: DADA; abolición de los profetas: DADA; abolición del futuro: DADA; creencia absoluta indiscutible en cada dios producto inmediato de la espontaneidad: DADA; salto elegante y sin perjuicio de una armonía a la otra esfera; trayectoria de una palabra lanzada como un disco sonoro grito; respetar todas las individualidades en su locura del momento: seria, temerosa, tímida, ardiente, vigorosa, decidida, entusiasta; pelar su iglesia de todo accesorio inútil y pesado; escupir como una cascada luminosa el pensamiento chocante o amoroso, o mimarlo -con la viva satisfacción de que da igual- con la misma intensidad en el zarzal, puro de insectos para la sangre bien nacida, y dorada de cuerpos de arcángeles, de su alma. Libertad: DADA DADA DADA, aullido de los dolorescrispados, entrelazamiento de los contrarios y de todas las contradicciones, de los grotescos, de las inconsecuencias: LA VIDA.

Tristán Tzara
(de Siete Manifiestos Dada, 1924)

Declaración del 27 de Enero de 1925






Ante una falsa interpretación de nuestras intenciones que se ha difundido de manera estúpida entre el público, queremos declarar lo siguiente a toda la embrutecedora critica literaria, dramática, filosófica, exegética e incluso teológica:

1* No tenemos nada que ver con la literatura, pero somos muy capaces, en caso necesario, de servirnos de ella como todo el mundo.

2* El SURREALISMO no es un medio de expresión nuevo o más fácil, ni tampoco una metafísica de la poesía. Es un medio de liberación total del espíritu

y de todo lo que se le parezca.

3* Estamos completamente decididos a hacer una Revolución.

4* Hemos decidido asociar la palabra SURREALISMO a la palabra REVOLUCIÓN, sólo para mostrar el carácter desinteresado, independiente y hasta absolutamente desesperado de esta revolución.

5* No pretendemos cambiar para nada las costumbres de los hombres, pero sí mostrarles la fragilidad de sus pensamientos, y sobre qué cavernas, han edificado sus tambaleantes viviendas.

6* Lanzamos esta advertencia solemne a la sociedad: que preste atención a sus desvarios, a cada uno de los pasos en falso de sus creencias, porque seremos implacables.

7* En cada recodo de su pensamiento la sociedad se topará con nosotros.

8* La Rebelión es nuestra especialidad. Y estamos dispuestos a emplear, en caso necesario, cualquier medio de acción.

9* Nos dirigimos especialmente al mundo occidental:

el SURREALISMO existe.

- Pero ¿que es entonces este nuevo "ismo" que se precipita ahora sobre nosotros?

- El SURREALISMO no es una forma poética.

Es un grito del espíritu que se vuelve hacia sí mismo decidido a pulverizar desesperadamente sus trabas.

¡y con martillos verdaderos si fuera necesario!






Central de Investigaciones Surrealistas

15, rue de Grenelle









Acá en Gesell,inspeccionando los tantos libros de mi tia, encontré uno finito pero cargado de ideologías. Todavía me conmueve encontrar este tipo de textos, ver como unos cuantos años en retrospectiva han cargado las tintas de toda una generación. Y ahora sin darnos cuenta, a diario, usufructuamos ideas varias que no son nuestras, pero abrazamos hasta que duelan los huesos y estampadas, las hacemos parte de nuestra identidad; de nuestra busqueda de libertad.
Años lejanos a la mentada era de la comunicación; años de indagaciones, busquedas, cuestionamientos,experimentación y desestructuraciones varias.
Parecía que todo estaba inventado y llegaron ellos, los surrealistas franceses a desacomodar las estanterias (intelectos) europeas.
La pasión por sobre la razón y en dósis ampulosas.
Lindo encontronazo.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Escrito con el cuerpo -




Por Leonor Silvestri

Quienes visiten Guatemala no se irán de allí sin haber escuchado algo sobre una leyenda urbana del arte local. Alguien les hablará muy pronto de una chica que se metió en una bolsa de plástico transparente completamente desnuda y se pasó 24 horas tirada en el basural donde usualmente aparecen fetos y bebés muertos haciendo frente a la inacción y la pasividad de la concurrencia que iba y venía, tan acostumbrada al espanto. También es famosa por haberse escrito en la pierna con un cuchillo la palabra “perra”, palabra que aparece escrita en los cuerpos víctimas de los feminicidios de Guatemala y México. “De todo lo que se escribe sólo me interesa aquello que se escribe con la propia sangre.” “Escribe con sangre y sabrás que la sangre es espíritu”, decía Federico Nietzsche. Y Regina Jose Galindo hizo cuerpo el verbo en su trabajo como artista conceptual y callejera que le valió loas mundiales, entre ellas el León de Oro en la Bienal de Venecia 51 en el 2005 (y también parte del rechazo local de las vacas sagradas del arte de su país).


Regina Jose Galindo nació en 1972 y su carrera comienza bien arriba, literalmente: en 1999, se colgó del puente de la torre de correos, a 10 metros de altura, en el “mero centro” de la ciudad de Guatemala, y leyó poemas que nadie oyó, como usualmente pasa con la poesía, y generalmente pasa cuando las mujeres hablan, mientras tiraba las hojas al viento, una vez leídas. El gesto: poemas descartables, palabras de una poeta que a nadie interesan, mientras la vida de una mujer pende de un hilo.


Pero su trabajo no busca necesariamente escandalizar. Mientras una buena parte del arte conceptual hoy en el mundo gira en torno de imágenes acomodaticias y, hasta si se quiere, bellas, Regina trabaja hasta el límite de la abyección, toma riesgos físicos inimaginables, y transfiere todo el poder visual, metafórico, simbólico de su trabajo sobre su propio cuerpo. Poner el cuerpo, de eso se trata. Aquí no hay lugar para el placer ni el regocijo visual, como dice uno de sus poemas: Soy lugar común / como el eco de las voces / el rostro de la luna / Tengo dos tetas / –diminutas– / la nariz oblonga/la estatura del pueblo / Miope / la lengua vulgar / nalgas caídas / piel de naranja / Me sitúo frente al espejo / y me masturbo / Soy mujer / la más común / entre las comunes.


Vivir Aquí fue el nombre de la instalación colectiva del museo Ixchell, 2000, en Guatemala, que se montó bajo la pregunta ¿qué significa vivir en Guatemala?. Regina entonces se inyectó 10 miligramos de Valium y se quedó así, inmóvil e idiota, en el subsuelo del museo, parafraseando en un diálogo intertextual y mudo al guatemalteco Miguel Angel Asturias: “En este país sólo se puede vivir borracho o inconsciente”. Vivir en Guatemala en el nuevo siglo, después de tanta muerte, 36 años de guerra civil, 260.000 muertos y desaparecidos, en su mayoría indígenas mayas, y todavía la muerte persiste: “Lo que yo trabajo es tan radical porque soy guatemalteca; surge de dónde procedo, de qué estoy hecha, de qué imágenes estoy formada. Soy violenta, soy agresiva. Por eso todo lo que hago es igual, es violento y agresivo. No soy violenta conmigo misma, sino es una cuestión más formal, hay una relación positiva entre yo y mi cuerpo. Pero sí, el resultado es visceral y violento, porque todas mis propuestas son de la realidad guatemalteca, del contexto latinoamericano. Porque esta realidad es violenta. Y ya nadie se conmueve”. Regina, que se inició como poeta, agrega a la idea en uno de sus versos Soy guerra/bomba lacrimógena/bala perdida.


En otro de sus primeros trabajos (El dolor en un pañuelo, 1999), Regina aparece desnuda, con los ojos vendados y atada a una cama vertical, mientras proyectan sobre su cuerpo noticias de violaciones y abusos cometidos a mujeres en Guatemala. Esta imagen marca el ritmo de su arte: verdad y denuncia. Sobre su cuerpo se leen los titulares: “Treinta violaciones en sólo dos meses”. Cada instalación/performance es fascinante en el sentido místico del término. Esto no es un juego, ni un laboratorio. Regina está guiada por la fuerza de la determinación, que la lleva a sepultarse viva en un cubo de piedra completamente cerrado, durante 24 horas, en absoluto silencio y soledad. Dentro hay bocinas que amplifican el sonido. Allí dentro, desnuda, se flageló 279 veces, un latigazo por cada mujer asesinada en aquel año en Guatemala. El público sólo alcanzaba a ver el cajón, mientras escuchaba los gemidos y los golpes. La obra se llamó justamente Golpes (2003). Como en la vida real, todo el mundo sabe lo que pasa, lo escucha, pero nadie lo ve, ni quiere verlo, ni hace nada al respecto. Por eso, Regina no nos permite la distancia que la fotografía cede cuando se asiste en vivo a sus actos, aunque la única forma de tener registro de su testimonio luego sea ésa. Ella nos incluye en el presente de la obra y afirma: “Ahora ya no me hago cuestionamientos, estoy firme en lo que hago, porque conceptualmente me interesa hacerlo y mostrarlo, por eso tengo el cuerpo, ése es mi vehículo”. Así se hizo retratar en público desnuda mientras un reconocido cirujano plástico trazó en su rostro y cuerpo todas las cirugías que necesitaba para ser perfecta según los cánones estéticos contemporáneos y occidentales, dejándola completamente cubierta de trazos de marcador, poniendo en evidencia lo superficial, en su trabajo Recorte por la línea (2005). Su cuerpo es un lienzo, una bandera, para expresar un trabajo personal y político: cuerpo encadenado, enclaustrado, violado, excluido de cualquier relación social, teatro de un conflicto sin fin entre su femineidad y el proceso político latinoamericano, y guatemalteco en especial, en un esfuerzo sin precedentes por no ser expropiada de su propia subjetividad. En el 2001, Regina fue invitada a la Bienal Iberoamericana de Lima. Desde su partida en Guatemala y hasta su regreso al país, participó del encuentro con los ojos vendados. Durante 5 días y con ayuda de una guía, Galindo jamás se destapó. ¿Qué quiso decir con ese gesto? No lo explica. La obra se termina en la instancia de la recepción: que cada quien piense lo que quiera. Sin embargo, visibilizó la responsabilidad que hay en el ver, y en el no ver, cuando una viaja, o cuando una se queda. O mejor, como Homero, que etimológicamente quiere decir “el que no ve”, no hace falta contar con el sentido de la vista para comprender en un mundo plagado y superpoblado de imágenes fragmentarias.

Quizás uno de sus momentos más fuertes sea el video Himenoplastia (2004), una de las obras presentadas en la Bienal de Venecia. Regina se hizo y filmó lo que muchas mujeres guatemaltecas también hacen para conseguir mejores matrimonios, un mejor status social, o para ser comerciadas como esclavas sexuales en las redes de trata de personas: se reconstruyó el himen en una clínica guatemalteca, a un muy alto precio simbólico y material. Le cortaron los labios inferiores y se los colocaron en el interior como una suerte de nuevo himen. Antes de llevar el video a Venecia, esta obra fue parte de la exhibición colectiva llamada Cinismo porque “Se anuncia en los periódicos ‘vuelva a ser virgen...’ una doble moral no sólo de las mujeres, sino de los hombres y de toda la sociedad. Es curioso cómo el público guatemalteco se escandaliza por una acción-ficción, pero no por la realidad”, afirma. Regina Jose Galindo ni está sola ni surge de la nada. Aunque ella no lo cuente entre sus influencias, se puede leer al accionismo vienés de los ’60, utilizando el cuerpo como instrumento para una práctica revolucionaria, tanto artística como política. Asimismo, forma parte de una corriente de mujeres como Lorena Wolffer, Ana Mendieta o Gina Pane, donde el cuerpo toma significación como idea artística y se transforma en un elemento subversivo, se inserta en la realidad para actuar directamente y construir una identidad. “Aunque tengo la certeza de que el arte no cambia el mundo, no cambia nada, pero es lo que decidí hacer y lo voy a seguir haciendo. El arte me salva a mí. Mi cuerpo no es individual, es un cuerpo social, global y colectivo, somos todos al mismo tiempo nosotros mismos y otros.” Un arte que denuncia qué es lo que no ha hecho cada individuo, por qué ha tolerado lo que ha tolerado, y por qué no despertamos de una vez por todas del aletargamiento hacia algún tipo de conciencia.






domingo, 7 de diciembre de 2008

- un poco de Ubika ♥



Ubika - Ojos Ciegos







Julietta Monson - I´ll be back (acústico)

domingo, 23 de noviembre de 2008

Strawberry Panic! :3

Capitulo 4 - primera parte






Capitulo 4 - segunda parte





Capitulo 4 - tercera parte ♥










estoy amando este animé :3
nuevo vicio!